El diario del aula vacía
En el aula abandonada del tercer piso olía a polvo y a pergamino viejo. La puerta se cerró sola a espaldas de Hermione y el sonido se perdió en el techo abovedado.
Sobre el escritorio del profesor había un diario con una cubierta de cuero gastada. Conocía todos los libros de la biblioteca; ese no estaba entre ellos. Hermione abrió la primera página y la tinta fue apareciendo ante sus ojos.

